Diosa de la venganza

Clark Carrados

El lujoso «Rolls-Royce» recorrió a marcha moderada la calleMayor de Battersyde y acabó deteniéndose ante la puerta de un edificio, cuyo rótulopregonaba el nombre y la profesión de su ocupante. Un gigantesco chófer decolor, uniformado correctamente, saltó del automóvil y corrió a abrir laportezuela, de la que se apeó una elegante dama. La recién llegada hizo caso omiso de la estupefacción de losociosos que estaban en el porche de la cantina frontera. A pesar de que nohacía frío, se cubría con un lujoso abrigo de pieles y cubría su doradacabellera con un casquete de corte un tanto anticuado, pero que, precisamentepor lo mismo, parecía mucho más elegante.


Descargar Diosa de la venganza PDF Completo Gratis

Obtener gratis libro Kindle para tu teléfonoVer ofertas en Amazon