Alas de sangre (EmpÃreo 1)
Alas de sangre (EmpÃreo 1) —Lo sé, pero... —La voz de Violet tembló—. No tengo opción. Si no lo intento, ella me obligará. Prefiero fracasar a rendirme sin luchar.
Mira se quedó en silencio, observándola con un dolor visible en sus ojos. Finalmente, sacó un pequeño paquete de su cinturón y lo colocó en las manos de Violet.
—Toma esto. Es un cuchillo de hoja corta. Si las cosas se ponen feas... úsalo. Contra cualquiera, incluso contra un dragón. Pero no te dejes morir.
Las palabras de Mira ardieron en el pecho de Violet mientras apretaba el cuchillo contra su palma. Afuera, en los patios del colegio, los reclutas ya se reunÃan, sus voces llenas de emoción y nerviosismo. Pero para Violet, ese dÃa no era una celebración. Era el principio de una sentencia de muerte.
Por encima de las risas y las conversaciones, el rugido de un dragón resonó en la distancia. Era un recordatorio brutal de lo que estaba por venir. Violet levantó la vista hacia el cielo, donde las nubes se arremolinaban como una amenaza silenciosa.
Un dragón sin su jinete es una tragedia. Un jinete sin su dragón está muerto. Las palabras del Código resonaron en su mente como un mantra de advertencia.
—Estoy jodida —murmuró para sà misma. Pero aun asÃ, dio un paso adelante.