Nuestro corazon
Nuestro corazon —¿Quieres que te presente yo allà un dÃa de éstos? Si es que, además, ya la conoces por lo que te contamos todos nosotros, que somos Ãntimos suyos y hablamos de ella muchas veces. Es una mujer pero que muy guapa, de veintiocho años, de lo más inteligente, y que no se quiere volver a casar porque en su primer matrimonio fue muy desgraciada. Ha convertido su casa en un lugar de encuentro para hombres de trato agradable. No hay demasiados caballeros de cenáculos o de buena sociedad. Sólo los imprescindibles para crear ambiente… Estará encantada de que te lleve por allà y de conocerte.
Mariolle, vencido, contestó:
—¡Está bien! Un dÃa de éstos.
Nada más comenzar la semana siguiente, el músico entró en su casa preguntándole:
—¿Estás libre mañana?
—Pues… sÃ.
—Muy bien. Te vienes conmigo a cenar a casa de la señora de Burne. Me ha pedido que te invitase. Y, además, aquà tienes una nota suya.
Tras habérselo pensado unos pocos segundos, por guardar las formas, Mariolle respondió:
—De acuerdo.