Las tropas de la muerte
Las tropas de la muerte Las noches en la barcaza prisión Purga siempre habían sido un infierno para Trig Longo . El frío acero de las paredes de su celda era lo único que lo separaba del vacío del espacio, y ese conocimiento pesaba en su mente como una losa cada noche. En ese vasto bloque de metal, flotando en el oscuro abismo, no había más que el frío abrazo de la oscuridad, rota solo por el zumbido interminable de los motores. Ese sonido, constante y abrasivo, se metía bajo su piel, acompañando cada momento de su vida a bordo de la prisión flotante. Los droides de mantenimiento pasaban rutinariamente por los pasillos, sus pequeños zumbidos metálicos como susurros en la noche, recordándole que, aunque vivo, estaba atrapado en un lugar que no ofrecía nada más que la promesa de muerte y olvido.