La Madre
La Madre La madre, quizá en un intento desesperado por escapar de ese entorno, se casó en segundas nupcias con un hombre mucho más joven que ella, que al poco tiempo la abandonó en la más profunda de las miserias. Hundida y abatida, murió de tuberculosis cuando el escritor apenas había cumplido los once años de edad.
En sus memorias, Maksím Gorki recuerda a su madre como «una mujer cansada y abatida, de cara borrosa, casi ennegrecida, como el hierro». En una palabra, una mujer sumida y vencida por su propia tragedia personal, que difícilmente podría haberle servido al escritor como parangón para reflejar el coraje vital, el apoyo y los desvelos que mostraría Pelagia Nílovna hacia su hijo Pável en las páginas de La madre.
Huérfano completo a los once años, el joven Alexéi Peshkov, acuciado por su abuelo y sus tíos, tiene a partir de entonces que ganarse su sustento. Primero como recadero y aprendiz para todo en una zapatería; luego como criado en la casa de un delineante y, más tarde, como pinche de cocina en un remolcador del Volga. El joven, que formalmente sólo ha estudiado dos años en una escuela elemental, muestra una gran pasión por la lectura. Devora los libros que le prestan, entre otros, el cocinero del remolcador y dos vecinas de la casa de su abuelo: una de ellas, a la que el joven Alexéi llama su «reina Margot», resulta ser una prostituta, lo que decepciona profundamente al futuro escritor.