Persuasion & Sanditon
Persuasion & Sanditon El carácter de sir Walter Elliot lo constituía de extremo a extremo la vanidad: era vanidoso respecto a su persona y respecto a su posición. Había sido muy guapo en su juventud, y a los cincuenta y cuatro años aún era un hombre apuesto. Pocas mujeres sentían más estima por su físico que él por el suyo, ni había ayuda de cámara de lord recién ascendido que estuviera más encantado con su puesto en la sociedad. Para él, la belleza sólo era inferior a la dignidad de baronet; y el sir Walter Elliot que reunía tales dones era constante objeto de su más cálido respeto y devoción.