Muerte de una pelirroja

Keith Luger

Solté una risita. Pero no tenía ningún motivo para reír. El caballo «Sugar» ni tan siquiera se había colocado en la tercera de Jamaica: Lo decía aquel diario que tenía sobre la mesa. Me acababa de dejar en la ruina. Bien; tendría que darle las gracias a alguien. Alcancé el auricular y marqué un número. Cuando descolgaron a la otra parte oí un gran ruido, voces, entrechocar de bolas. ?Oye, Bill ?dije?: ¿está por ahí Max? Le llama Danny Merrill. ?Va en seguida. Publicado anteriormente en esta misma colección con el número 489 en el año 1959.
🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀


Descargar Muerte de una pelirroja PDF Completo Gratis

Obtener gratis libro Kindle para tu teléfonoVer ofertas en Amazon