El Archipiélago en llamas
El Archipiélago en llamas Aquella flotilla, compuesta de doce barcos, había salido la víspera de las guaridas de Escarpanto. Ya fuera atacando a la corbeta de frente, o rodeándola, le presentaría batalla en condiciones muy desiguales. De eso no cabía ninguna duda. Pero, debido a la falta de viento, no había más remedio que aceptar aquel combate. Por otra parte, de haber existido alguna posibilidad de evitar la lucha, Henry d’Albaret la hubiese rechazado. El pabellón de la Syphanta no podía huir ante el pabellón de los piratas del Archipiélago sin que ello representase una deshonra.