Notice: Undefined index: userid in /home/c2380538/public_html/leerlibro.php on line 176 Warning: Cannot modify header information - headers already sent by (output started at /home/c2380538/public_html/leerlibro.php:176) in /home/c2380538/public_html/leerlibro.php on line 183
Notice: Undefined index: user_paid in /home/c2380538/public_html/funciones.php on line 2018 Notice: Undefined index: user_paid in /home/c2380538/public_html/funciones.php on line 2018
Abel Sánchez
Abel Sánchez Enteróse JoaquÃn de que Abel andaba enredado con una antigua modelo, y esto le corroboró en su aprensión de que no se habÃa casado con Helena por amor. «Se casaron —decÃase— por humillarme». Y luego se añadÃa: «Ni ella, ni Helena le quiere, ni puede quererle… ella no quiere a nadie, es incapaz de cariño, no es más que un hermoso estuche de vanidad… Por vanidad, y por desdén a mÃ, se casó, y por vanidad o por capricho es capaz de faltar a su marido… Y hasta con el mismo a quien no quiso para marido…». SurgÃale a la vez de entre pavesas una brasa que creÃa apagada al hielo de su odio, y era su antiguo amor a Helena. SeguÃa, sÃ, a pesar de todo, enamorado de la pava real, de la coqueta, de la modelo de su marido. Antonia le era muy superior, sin duda, pero la otra era la otra. Y luego, la venganza… ¡es tan dulce la venganza! ¡Tan tibia para un corazón helado!
A los pocos dÃas fue a casa de Abel, acechando la hora en que éste se hallara fuera de ella. Encontró a Helena sola con el niño, a aquella Helena, a cuya imagen divinizada habÃa en vano pedido protección y salvación.
—Ya me ha dicho Abel —le dijo su prima— que ahora te ha dado por la iglesia. ¿Es que Antonia te ha llevado a ella, o es que vas huyendo de Antonia?
—¿Pues?