Rojo y blanco
Rojo y blanco Leuwen casi adivin贸 lo que iba a suceder.
El conde de Vaize le recibi贸 con la gentileza habitual, pero no le hizo ninguna pregunta sobre las elecciones, ni le dirigi贸 ning煤n cumplido por su gesti贸n; le trat贸 exactamente igual que si hubieran estado juntos el d铆a antes.
芦Demuestra mejores modales de los que realmente tiene; desde que es ministro, debe recibir a gente educada en su casa, y esto se nota禄.