La conducta de la vida
La conducta de la vida CULTO
Él es quien, abrumado por los enemigos,
se alzó ileso, renovado por la lid;
fue vendido como cautivo:
pero no lo contendrán los barrotes de la prisión.
Aunque lo aferraron a una roca
puede abrir cadenas montañosas.
Arrojado como cebo a los leones
la fiera besó postrada sus pies:
alado a la estaca, las llamas no le aterraron,
sino que formaron una bóveda honorífica.
Por error, los hombres le llamaron hado,
atravesó oscuros caminos, a última hora,
pero siempre a tiempo para coronar
la verdad y derrocar a los malhechores.
Es el más antiguo y mejor conocido,
tan próximo como si fueras tú mismo,
mas, saludado por otra mirada
desconcierta con amable sorpresa.
Es Júpiter, que, sordo a súplicas,
inunda con inesperadas bendiciones.
Traza, si puedes, la línea mística,
recta divisoria de lo suyo y lo tuyo,
de qué es humano, qué divino.