Los trabajos de Persiles y Sigismunda
Los trabajos de Persiles y Sigismunda 
ON atención escuchaban los peregrinos el peregrino, cuando del polaco ya deseaban saber qué dolor traía en el alma, como sabían el que debía de tener en el cuerpo. A quien dijo Periandro:
—Contad, señor, lo que quisiéredes y con las menudencias que quisiéredes, que muchas veces el contarlas suele acrecentar gravedad al cuento; que no parece mal estar en la mesa de un banquete, junto a un faisán bien aderezado, un plato de una fresca, verde y sabrosa ensalada. La salsa de los cuentos es la propiedad del lenguaje en cualquiera cosa que se diga. Así que, señor, seguid vuestra historia, contad de Alonso y de Martina, acocead a vuestro gusto a Luisa, casalda o no la caséis, séase ella libre y desenvuelta como un cernícalo, que el toque no está en sus desenvolturas, sino en sus sucesos, según lo hallo yo en mi astrología.