Los trabajos de Persiles y Sigismunda
Los trabajos de Persiles y Sigismunda 
O le quedó sabrosa la mano a Antonio del golpe que había hecho; que, aunque acertó errando, como no sabía las culpas de Clodio y había visto la de la Cenotia, quisiera haber sido mejor certero. Llegóse a Clodio por ver si le quedaban algunas reliquias de vida, y vio que todas se las había llevado la muerte; cayó en la cuenta de su yerro, y túvose verdaderamente por bárbaro. Entró en esto su padre, y, viendo la sangre y el cuerpo muerto de Clodio, conoció por la flecha que aquel golpe había sido hecho por la mano de su hijo. Preguntóselo, y respondióle que sí; quiso saber la causa, y también se la dijo.
Admiróse el padre; lleno de indignación le dijo: