Jane Eyre
Jane Eyre Volví a concentrarme en el libro Historia de las aves de Gran Bretaña, de Bewick, aunque lo cierto es que, por lo general, no me interesaba mucho lo que estaba escrito; sin embargo, pese a mi corta edad, algunas páginas de la introducción despertaron mi curiosidad. Describían las costumbres de caza de las aves marinas, y las «rocas y promontorios solitarios» que solo ellas habitaban; hablaban de la costa de Noruega, salpicada de islas desde Lindeness o Naze en el extremo sur, hasta el cabo Norte.
Donde el mar del Norte, en grandes remolinos,
bulle alrededor de las tristes y desnudas islas
de la lejana Thule; y el Atlántico, agitado,
rocía con sus olas las tormentosas Hébridas.