Peter Pan
Peter Pan El bobo de Lelo se erguÃa como un conquistador sobre el cuerpo de Wendy cuando los demás chicos saltaron, armados, de sus árboles.
—Llegáis tarde —exclamó con orgullo—. He matado a la Wendy. Peter estará muy satisfecho de mÃ.
Por encima Campanilla gritó:
—Cretino.
Y salió disparada a esconderse. Los otros no la oyeron. Se habÃan apiñado alrededor de Wendy y mientras la miraban se hizo un tremendo silencio en el bosque. Si el corazón de Wendy hubiera estado latiendo, todos lo habrÃan oÃdo. Presuntuoso fue el primero que habló.
—Esto no es un pájaro —dijo en tono asustado—. Creo que debe de ser una dama.
—¿Una dama? —dijo Lelo y se echó a temblar.
—Y la hemos matado —dijo Avispado con voz ronca. Todos se quitaron los gorros.
—Ahora lo entiendo —dijo Rizos—, nos la traÃa Peter.
Se tiró al suelo desconsolado.
—Una dama para cuidarnos por fin —dijo uno de los gemelos—, y tú la has matado.
SentÃan pena por él, pero más por ellos mismos y cuando él se acercó un poco más a ellos le volvieron la espalda. Lelo estaba muy pálido, pero ahora tenÃa un aire de dignidad que antes nunca habÃa aparecido en él.