Retorica
Retorica Dos son las partes del discurso, ya que por fuerza se ha de exponer la materia de que se trata y, además, hay que hacer su demostración.[277] Por ello es imposible hablar sin demostrar o demostrar sin hablar previamente; porque demostrar implica algo 35que demostrar y decir algo previamente tiene por causa demostrarlo. De estas dos partes, una es la exposición y otra la persuasión, del mismo modo que se distingue entre el problema y la demostración.[278] Pero en la actualidad se hacen divisiones ridículas.[279] Pues, en efecto: la narración es, a lo más, sólo propia del discurso forense; pero en el epidíctico y el político, ¿cómo va a ser posible que haya una narración como la que dicen? ¿O 1414bcómo <puede haber> impugnación de la parte contraria o epílogo en los discursos epidícticos? Por otra parte, el exordio, el cotejo de argumentos y la recapitulación se dan, ciertamente, a veces en los discursos políticos, cuando hay posturas contradictorias; y <ello es> desde luego así en cuanto que muy a menudo <contienen> acusaciones y defensas, pero no en cuanto a la 5deliberación.[280] En cambio, el epílogo ni siquiera se da en todos los discursos forenses; por ejemplo, si es pequeño o fácil de recordar, pues sucede que así acortan su longitud.