Retorica
Retorica Por otra parte, lo que se escribe debe ser, en general, bien legible y pronunciable —lo que es lo mismo—, cosa que no proporcionan ni la abundancia de conjunciones ni los <textos> que, como los de Heráclito, son difÃciles de puntuar.[100] Trabajoso es, ciertamente, puntuar a Heráclito, porque resulta oscuro a cuál de los dos miembros, al de delante 15o al de detrás, corresponde <una palabra>. Por ejemplo, en el comienzo mismo de su obra dice: «siendo éste el discurso siempre los hombres llegan a ser ignorantes».[101] Y desde luego es oscuro en relación a cuál de los dos miembros <<debe>> puntuarse el «siempre». También produce solecismo[102] el no hacer la atribución <adecuada>; es decir, si a dos términos no les une el que es ajustado a ambos. Por ejemplo, a «ruido» y «color» no les 20es común «ver»; les es común «percibir». Por lo demás, también <se produce> falta de claridad, si uno habla sin poner lo que va primero, pretendiendo intercalar muchas cosas; como, por ejemplo, «iba, después de hablarle, tal cosa y tal otra y de esta manera, a marcharse», en vez de «después de hablarle, iba a marcharse y entonces sucedió tal y tal cosa y de esta manera».25
A la solemnidad[103] de la expresión contribuyen los siguientes recursos: